"Eternos serán mis pensamientos hacia tí" dijo, con la certeza de que una nueva etapa comenzaba, no sabía si buena o mala, no sabía si duradera o breve, fructifera o contraproducente. Tal vez el tiempo se agriete, abortagardo de tanta soledad y promesas, en la desidia de querer tener algo similar, los tristes y eternos recuerdos, sean tan solo eso, recuerdos.
Momentos de felicidad y algarabía inundarán los recovecos más oscuros, para concebir aquello que tan solo era la preparación para un momento como este, momento que guardaré en mis bolsillos rotos, atento para que no se escapen.
Por esto, mis cosas son como son: eternamente cambiantes, y deseosas de un cambio.
Ví lágrimas y llantos, ví sonrisas y lágrimas, e incertidumbre.
Aquello que nos pasa y que nos pasó serán solo ideas que nos preparan para un futuro que no sabemos si mejor, pero sin peores cosas como el desinterés.
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